Hoy en día, es muy evidente la búsqueda de un gimnasio que ofrezca una clase de gimnasia o un entrenamiento colectivo que sea divertido, de fácil ejecución y que dé resultado.

Power Jump llegó al mercado del fitness para cubrir esa necesidad, a través de la utilización del mini-trampolín, un equipamiento que despierta en los alumnos mucha curiosidad y gana de experimentar.

Una clase de 60 minutos con gasto calórico de hasta 700 K/cal donde las personas pueden realizar movimientos simples, dinámicos y que las transportan a la infancia.

Actividad que transmite mucha alegría y diversión, pero sin perder la seguridad.